Tuve éxito.
“Hola!!! ¿A qué se debe el honor de tu llamada?”
(Bien, empezamos bien)
“Te tengo una invitación” dije sin rodeos.
“Yaaa…de qué se trata?”
“¿Confías en mi?”
“Si, claro”
“OK, te paso a buscar en una hora”
“Yaaaa”
“Chao, un beso” colgué.
En una hora exacta, subiste a mi auto.
Antes de que alcanzaras a saludarme, te besé. Fue un instinto.
“Ahora vamos” dije “pero antes tengo que vendarte los ojos”
Te entregaste.
Casi no hablaste en el camino.
Risas nerviosas por parte de ambos.
Te besé en las luces rojas, hasta que las bocinas y cambios de luces me avisaban que había que avanzar (perdón a los conductores que se toparon conmigo aquella noche)
Llegamos. Te ayudé a bajar. Reconociste mi departamento, aunque la nueva distribución de los pocos muebles te hizo dudar.
Música.
Estrellas de fuego iluminando.
Te dejé de pie, caminé alrededor tuyo.
Te sorprendí por la espalda, con un beso en tu cuello…amo tu cuello!!
Poco a poco, lenta y suavemente con mi boca, te quité la ropa, amando cada parte de tu cuerpo desnudo.
Acariciando brazos, espalda, piernas, besándote entero.
Te di de comer; quesos, vino, frutillas.
Te canté. Sé que no soy una gran voz, pero me encanta que te guste escucharme.
Desnudos ambos, sobre la alfombra verde del living.
Tu pelo siempre brillante,
tus orejas, refugio de mis palabras,
tu boca, la más dulce del universo, que me vuelve loca y descontrola con cada beso,
tus ojos vendados, necesito verlos.
Nos miramos.
Minutos, horas, no sé cuanto tiempo pasó.
Miradas proyectando versos de amor.
Abrazo, abrazo fuerte, cargado de amor, llegando a fundirse en un solo cuerpo.
Con extrema suavidad y ternura entraste en mí.
Tu sobre mi, con tus manos fuertes guiando nuestro baile, tocando mis pezones con la punta de tu lengua.
Aromas a pasión, sudor, amor y deseo impregnando el lugar.
Viajamos juntos a lugares desconocidos y lejanos. Nuestros lugares.
Despertamos abrazados. La mejor manera de comenzar mi día, a tu lado.
Hacer el amor contigo, la mejor experiencia, la máxima conexión…
Te voy a llamar en la noche, ojalá aceptes la invitación.












